El programa de monitoreo de empresas ganaderas del Plan Agropecuario, veinticuatro años de resultados ganaderos. “Producir, vivir y conservar” 

Ing. Agr. Mag. Carlos Molina Riccetto

 

El programa de Monitoreo de Empresas Ganaderas “Carpetas Verdes”, a través del cual, el Plan Agropecuario releva y difunde información de resultados logrados por un conjunto de empresas ganaderas, que sus titulares voluntariamente comparten, se ha convertido en una herramienta clave en el apoyo en la gestión de empresas ganaderas.  

Operativo desde el año 2000, este por tanto es el vigésimo cuarto ejercicio analizado, posiciona al Plan Agropecuario como una fuente de información objetiva y confiable en el ámbito ganadero que permite disponer de información de resultados ganaderos anuales y además comparables entre años. 

Este programa no tiene como objetivo, ni pretende, ser representativo del universo de empresas ganaderas del país. Igualmente entendemos que se ha ganado una posición de privilegio desde dónde tenemos la posibilidad de observar a las empresas y conocer sus resultados con un foco muy preciso. Nuestro agradecimiento a la centena y media de productores y familias que al compartir los datos-información de sus empresas; como también a técnicos privados y al cuerpo técnico del Plan Agropecuario, que con su esfuerzo y dedicación han hecho posible la existencia y permanencia de este programa. 

Esta información sobre los resultados generada es relevante en primer lugar para los productores participantes del programa. El hecho de contar con información propia, objetiva y confiable de su empresa con la mirada puesta en lograr un mejor control de esta, y tomar mejores decisiones contribuye con la sostenibilidad de estas. Es también muy importante para el Plan Agropecuario contar con esta información, para entender mejor cómo son, qué hacen, cómo funcionan y qué resultados obtienen estas empresas, insumo de suma importancia para una institución de extensión como el Plan Agropecuario.  

El ejercicio 2024-2025 se caracterizó desde el punto de vista climático por una situación climáticamente “normal”, sin olvidarnos que es apenas el segundo año luego de la brutal sequía 2022-2023. Las tasas de crecimiento de los campos naturales fueron similares al promedio histórico de los últimos 24 años (Fuente: SeGF del Plan Agropecuario). Los campos naturales se recuperaron y presentaron en general una buena disponibilidad y calidad durante el ejercicio, de acuerdo con el momento del año. Las graves dificultades en lo relacionado al agua de bebida para los animales y también para las personas fueron superadas, aunque queda aún un amplio espacio de mejora en los establecimientos en este aspecto. No obstante, las mejores condiciones del ambiente externo desde lo climático en el 2024-2025, no debemos olvidar que, de los 8 últimos ejercicios, desde el 2017-2018, en 5 de los mismos 17-18, 19-20, 20-21, 21-22 y 22-23; ocurrieron eventos climáticos adversos para la producción ganadera (sequía y/o inundaciones). Esta variabilidad climática, y la ocurrencia más frecuente de eventos climáticos adversos, impone condiciones externas a las empresas, que las enfrenta a enormes desafíos. El enfrentar los mismos con éxito, impone una muy alta capacidad de gestión de los productores, adoptando y adaptando estrategias diversas para una mejor adaptación a los mismos. 

Esta situación climática más favorable para la producción ganadera encontró a las empresas en pleno proceso de recuperación post sequía, tanto en el área forrajera-productiva-económica y financiera, como también en el ánimo de los productores. Nuevamente quedó demostrada la elevada capacidad de adaptación y de respuesta de los productores ganaderos. Las empresas ganaderas logran por segundo año consecutivo mejoras en los niveles de producción y en los resultados globales alcanzados, apenas a dos años de haber pasado por una situación muy crítica. 

El crecimiento logrado en el Ingreso de Capital (medida de resultado económico global por excelencia) para el ejercicio 2024-2025 es de 45% en promedio de todas las empresas monitoreadas respecto al ejercicio anterior, es resultado de un ambiente desde lo climático más favorable, y también de un nivel de precios de haciendas vacunas y ovinas muy destacados durante todo el ejercicio. Por su parte el tipo de cambio acompañó sólo medio camino (crece en el primer semestre, luego decrece). 

Con este ambiente más favorable, los productores hicieron lo que saben hacer, lograr mejores resultados productivos (más kilos producidos), basándose en una mejora notoria del desempeño reproductivo de los rodeos (más terneros marcados y más pesados). Los niveles de producción y de marcación logrados, fueron en algunos casos los mejores de los 24 años monitoreados. 

Esta mejora en el desempeño reproductivo y productivo logrado tuvo una característica muy destacada, se logró con costos de producción por hectárea que, si bien crecieron como en los 24 años anteriores, en esta oportunidad fue en términos relativos bajos. Esta situación hizo posible la reducción del costo por kilo de carne vacuna producida, punto fuerte a destacar en estas empresas. 

A manera de síntesis, presentamos a continuación un resumen de los resultados logrados en el ejercicio 2024-2025 y la comparación con el ejercicio 2023-2024, por las empresas que realizan ciclo completo en vacunos y cría en vacunos, por zona del país.  

Analizando desde una perspectiva de más largo plazo, mirada que entendemos necesaria, desde el resultado medido a través del Ingreso de Capital, es un año en el orden del 19 % superior que el promedio de los últimos 5 ejercicios y 37% que el promedio de los últimos 10 ejercicios (en moneda corriente). A los efectos de ubicar mejor en el tiempo el resultado logrado, el Ingreso de Capital en moneda constante del 2024-2025 es 45% superior que el logrado en 2023-2024; 8% superior que el promedio de los últimos 5 ejercicios y 15% superior que el promedio de los últimos 10 ejercicios (en moneda constante). Mientras que en moneda corriente el resultado logrado es el segundo mejor, en moneda constante es el cuarto mejor de veinticuatro ejercicios analizados, ver Gráfico 1. Estamos frente a un año de buenos resultados evidentemente, a pesar de su relativización si lo analizamos en moneda constante en el largo plazo. Para finalizar el análisis cuantitativo, la rentabilidad económica lograda en promedio por estas empresas ((Rentabilidad Económica en % = (Ingreso de Capital/Activo Total) *100)); si bien se verifica un crecimiento respecto al ejercicio 2023-2024, se ubica en valores promedios históricos. En el ejercicio 2024-2025 la rentabilidad económica promedio se ubica en el orden del 3,00%.  

Gráfico 1. Evolución de Ingreso de capital promedio de todas las empresas, en moneda corriente y en moneda constante, 2001-2002 a 2024-2025. 

En este ejercicio, segundo ejercicio posterior a un ejercicio con enormes dificultades de diverso origen, en el cual las empresas están aún en proceso de recuperación, se logran importantes mejoras en los resultados productivos, económicos y financieros. Identificamos nuevamente que la forma de responder de las empresas ganaderas frente a un ambiente externo “similar” es muy diverso y particular de cada uno. La capacidad de adaptación y la flexibilidad de las empresas son determinantes en las diferentes respuestas que las mismas pueden dar frente a un ambiente dinámico, en ocasiones más o menos favorables y con elevado nivel de incertidumbre. Estamos convencidos, y los números lo respaldan, que capacidad de adaptación y resilencia son imprescindibles con el objetivo de estar mejor posicionados para enfrentar aspectos negativos del entorno, pero también para aprovechar lo favorable del mismo. Es claro que no existe una única forma de construir adaptabilidad-flexibilidad-resilencia, no existe una receta. No obstante, sí existen pilares clave a considerar para lograrlo.  

En primer lugar, ubicamos la capacidad de gestión del productor y las capacidades de los colaboradores para llevar adelante procesos complejos en el marco de una empresa ganadera. La gestión de los procesos en general como la gestión del pasto en particular es imprescindible. El hecho de trabajar con más pasto posiciona mejor a las empresas, las expone menos al riesgo climático, permite desarrollar una producción ganadera más amigable con el ambiente y lo que es muy importante, en ocasiones permite desacoplar la falta de lluvias con la falta de pasto. Esta condición de “aislar” al menos en ciertos niveles a la empresa de la situación climática es realmente una de las bases para generar empresas con adaptación, resilencia y sostenibilidad. El trabajar con más pasto hace en definitiva que una empresa ganadera sea más sostenible, que es uno de los principales objetivos que perseguimos. 

En segundo lugar, la toma de decisiones con información objetiva, desde las más sencillas y rutinarias hasta las más complejas y estratégicas es otro pilar clave. “Detrás” de estas empresas, hay una secuencia de decisiones, oportunas, a tiempo, con información; proceso de toma de decisiones que construye sostenibilidad.  

Cada productor le impone a su empresa su impronta e incorpora sus valiosos conocimientos, otro pilar clave en la construcción de una empresa ganadera con capacidad de adaptación; integración de conocimientos desde los productores y desde los colaboradores con el que “viene” del ambiente técnico-científico. 

Por último, pero no menos importante, la disponibilidad de infraestructura básica (subdivisiones, aguadas, sombra, instalaciones, etc.) que posibilita manejar las pasturas y las haciendas bajo el concepto de buenas prácticas ganaderas en sentido amplio.  

Las empresas que logran llevar adelante sistemas de producción basadas en estos pilares clave, son empresas que presentan una mayor resistencia a eventos adversos, una mayor velocidad de recuperación luego de recibir impactos negativos, es decir presentan mayor resilencia, y por si esto fuera poco, además un mayor aprovechamiento de condiciones externas favorables; son empresas más sostenibles. 

Desde el Plan Agropecuario contribuimos con nuestro menú de acciones de extensión, en la implementación de este tipo de sistemas ganaderos sostenibles, que permiten producir, vivir y conservar a partir de la producción ganadera. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *